Unos dicen que la vida está llena de casualidades y otros que las casualidades no existen.
El caso es que la vida quiso, bien desde su remota casualidad o desde la falta de ésta, que tres personas se unieran de la manera más anecdótica, para crear un proyecto alrededor del Arte Flamenco, capaz de atrapar la atención de los niños. Lo que une a estas tres personas es la amistad recíproca, el amor al Flamenco y la capacidad de ilusionarse como críos con zapatos nuevos. De lo que surgió como una experiencia concreta con una única fecha y lugar de representación, acabó siendo el principio de un camino dibujado, que por cierto, pintaba muy bonito. Decidimos darnos las manos y pensar que quizá, sólo quizá, este pequeño juego de niños pudiera interesarle a alguien más que a nosotros mismos. Compartir sería la palabra perfecta para expresar quienes somos. Somos compartir una ilusión y muchas horas de risas. Somos compartir las dudas naturales de quienes se embarcan en mares desconocidos. Somos compartirnos, con todos los que estéis dispuestos a pasar un ratito de vuestro tiempo, con tres insensatos contentos de poder compartirse contigo.
Sobre la obra
Se intentará con este texto y con su representación que los niños (y no tan niños) se acerquen al arte flamenco a través de sus sonidos y de varios de los instrumentos responsables de esta música universal. No pretendemos aleccionar en palos y en términos complejos y eruditos, tan sólo queremos que los que vean y escuchen esta representación, viajen de la mano de sus personajes a través de los sonidos característicos y propios del flamenco y se ilusionen con el afán de aventura y ganas de vivir, de un arte que nunca ha parado de crecer y de enamorar a generaciones, a grandes y a chicos, a los de esta orilla y a los de orillas más lejanas. Pretenderemos que los espectadores sientan, que la música es de todas partes, que se mueve, que va y vuelve y que siempre queda. Que la amistad, el amor al arte y a la vida, es un motor excelente de motivación y alegría. Un alegato al movimiento, al cambio, al ir más allá si así se siente, al abrir nuevas puertas y explorar nuevos puertos. Ojalá que os dejéis llevar por las olas del mar de esta aventura flamenca.
